miércoles, 31 de octubre de 2018

Feliz Halloween


Buenas tardes  y feliz Halloween a todos!!

Lo sé, llevo mucho tiempo desconectada, ausente, perdida, pero ya sabéis que me gustan mucho las fiestas especiales y Halloween empieza a ser una fiesta que disfruto mucho.

Mi plan para hoy por la tarde noche es recoger a mi enano, que va disfrazado de esqueleto, hacer perritos momias al horno y demás guarrerias y empezar con maratón infantil viendo COCO y luego cuando se duerma el enano darle duro a los clásicos. A mi Halloween me recuerda a Tim Burton, no lo puedo evitar, y como en casa tenemos todas sus películas, seguramente empecemos viendo a Vampira, luego La novia Cadáver y mi favorita, Pesadilla antes de navidad, que vale para esta fiesta, para navidad y para cualquier día, porque es la mejor película de la historia. He dicho.

Pero estaréis pensando ¿y esta petarda contándonos su vida? ¿Esto no era un blog sobre libros? Pues sí, soy una petarda, pero el motivo de esta entrada, además de para pasar  a saludar y deciros que os he echado mucho de menos, es para proponeros, hoy que es Halloween, un libro, una película y la serie, un todo, cuyo idea principal proviene de la escritora Shirley Jackson, una novelista, especializada en el género de terror y a la que el mismísimo Stephen King tiene como referente cuando habla de escritores que le han inspirado a lo largo de su carrera.

La obra de Shirley Jackson que más ha dado de sí y que ahora gracias a Netflix vuelve a estar más de moda que nunca es LA MALDICION DE HILL HOUSE.

El Libro del que mama la serie que está causando furor, creo que lleva bastante tiempo descatalogado, pero es sumamente recomendable si os gustan las historias de terror.

La maldición de Hill House es considerada una de las principales novelas de horror del siglo XX. El libro narra el inquietante experimento de John Montague, doctor en Filosofía y antropólogo, que lleva años entregado al estudio de «las perturbaciones psíquicas» que suelen manifestarse en las «casas encantadas». Infructuosamente ha buscado una casa idónea, cuando un día oye hablar de Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Montague decide alquilarla y busca ayudantes dispuestos a pasar una temporada en ella: Eleanor, una mujer desdichada que, tras once años cuidando a su arisca madre inválida, se ha vuelto una persona solitaria; Theodora, joven alegre y curiosa, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido en el grupo por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: tomar notas de cualquier fenómeno paranormal que se presente para documentar el libro sobre casas encantadas que prepara el doctor. 

Las alucinantes experiencias que vivirán en la casa será mejor que el lector las descubra por sí mismo.

El libro, que puede parecer lento al principio, es considerado un referente en el género de terror. Su prosa es cuidada, sus personajes están trabajados y mantiene en todo momento al lector en tensión. Si podéis haceros con él, os lo recomiendo encarecidamente.

Yo he de decir que no llegué primero al libro, sino que conocí a la escritora por la película de 1963, The Haunting, la sinopsis decía así: Trata de un pequeño grupo de personas que son invitados por un investigador paranormal a permanecer en una casa embrujada que toma vida. En el grupo se encuentra Eleanor, una joven insegura, cuyas habilidades psíquicas le hacen sospechar que de algún modo está conectada con los espíritus que todavía habitan la vieja mansión. 

La película británica es un clásico del terror que no logró quedar desbancada por la siguiente adaptación cinematográfica en 1999, de igual nombre, protagonizada por Liam Neeson, que a su vez tuvo su versión cómica y gamberra de la mano de Scary Movie 2. La segunda adaptación tiene más detractores que seguidores, pero debo decir que a mí me entretuvo bastante, así que aquí os dejo a vuestra elección cual ver.

Y para terminar, llegamos a la serie que lo está “petando” actualmente en Netflix y que como veréis no tiene absolutamente nada que ver con el libro ni con la película. Los creadores de la serie han preferido tomar el libro más bien como una guía, una inspiración a la hora de contar una historia aterradora, haciendo que “mame” de la psicología del libro y de su manera de presentar la historia y a los espíritus, pero no nos vamos a encontrar con los personajes que hay entre sus páginas.

Yo he de decir que me he pegado un maratón de la serie y que después me costó dormir bien varios días. Me ha parecido fascinante, aterradora y bastante original, pero me molesta que contando una historia tan diferente hayan escogido poner el mismo nombre de la novela con la que comparte más bien poco. Soy muy puritana para estas cosas y siempre pienso que se hace más para conseguir seguidores que para homenajear al autor. No obstante, os recomiendo encarecidamente que echéis un ojo a esta serie (abstenerse lo que sean sensibles del corazón porque te pegan unos sustos de infarto).

Y hasta aquí mi pequeña aportación para Halloween. Espero que seáis muy felices y que paséis una noche aterradoramente divertida.



Palabras que nunca te dije







Autor: María Martínez
Editorial: Titania
Lengua: Español    
ISBN: 978-84-16327-26-3
Nº de páginas: 448
Año edición: 2017
Precio: 18,05€(Papel); 5,69€(Kindle)



 
Sara está a punto de cumplir los treinta y ya ha perdido la esperanza y la ilusión en un matrimonio que va a la deriva. Ha pasado demasiado tiempo ignorando su vida y sabe que no es feliz. Ya no existe la chica que perseguía sus sueños y en su lugar hay una mujer a la que apenas logra comprender. 

Lo que Sara no sabe es que un suceso inesperado sacudirá su pequeño mundo por completo. Cuando Christina, su mejor amiga, le pida que viaje hasta un tranquilo pueblo de La Provenza para hacerse cargo de las reformas de un bonito Château que pretende convertir en un hotel.

Han pasado siete meses desde que los demonios de Jayden lo llevaron hasta Tullia y aún no ha conseguido enfrentarse a ellos. Mientras trata de recomponer su presente y asumir un doloroso pasado, se gana la vida haciendo chapuzas para los vecinos del pueblo. Amable, divertido, y con una personalidad encantadora, se ha convertido en ese amigo al que todos recurren para solucionar sus problemas. 

Una casualidad, o puede que el destino, une las vidas de Sara y Jayden. Dos almas rotas que, sin darse cuenta, empiezan a necesitarse para sobrevivir. 

Comienza el verano y, entre campos de lavanda, estrellas fugaces y luciérnagas, ambos descubrirán que, quizá, merezcan una segunda oportunidad.
Hoy me he dado cuenta de que no llegue a colgar reseña de, para mí, uno de los mejores libros de María Martínez, pero después de releerlo por quinta o sexta vez, me apetece mucho compartiros lo que me hace sentir.

Querida Sara:

No sabes cómo te entiendo. Entiendo lo difícil que es no perderse por el camino, lo difícil que es no dejarnos olvidadas en un rincón de nuestra memoria, diluidas entre la idea de ser las mejores madres y las mejores esposas. Es difícil no dejarnos ir, dejar de ser lo que éramos para transformarnos en otra persona, un reflejo que nos devuelve el espejo que no reconocemos como nuestro. Es difícil no dejar abierta la puerta a la costumbre, a las inseguridades y a los miedos, es difícil pelear cada día por ser nuestra mejor versión de todo, salvo de la mujer que éramos.

Entiendo tus inseguridades, cuando toda tu red de apoyo está lejos, en otro país, cuando solo tienes a una amiga a la que no eres capaz de escuchar. Entiendo que te sientas sola aunque estés rodea de gente, su gente, la de tu marido, y no de la tuya porque la dejaste ir, por ser lo que ahora eres, aunque en el fondo sabes que ni siquiera esta nueva versión tuya es buena, que ni siquiera lo estás haciendo bien así. Y quieres huir pero te da miedo y quieres gritar, pero no te sale la voz.

Cómo me alegró saber que reunías el coraje para ayudar a tu amiga, para coger un avión y plantarte en un pequeño pueblo de Francia para guiar las obras de un Château, tu sola, sin red de seguridad y sin ellos. Un nuevo lugar, donde nadie te conoce, para poder ser, para poder encontrar tu voz, aunque sea temporalmente.

Y entonces, llegaron nuevas personas a tu vida, un pulmón a tu alrededor, para que respiraras y soltaras todo el aire que llevabas conteniendo tanto tiempo y así, por una grieta en la jaula que te creaste, se coló él, Jayden.

Él, también perdido, te encontró e hizo tambalear tus muros, tu jaula empezó a llenarse de luz. Pero tus miedo ¡ay tus miedos! esos empezaron a vagar libres, a desafiarte, a contradecirte y en medio de la tormenta, él, con sus brazos fuertes para sostenerte, con su sentido del humor, con su manera de acelerar tu pulso, de erizar tu piel y encender tus sentimientos, dos almas heridas, perdidas, encontrándose en la oscuridad.

Solo puedo decirte querida Sara que te entiendo, que he sentido tus dudas y tus miedos como míos, que he derramado lágrimas contigo, que he gritado por ti cuando tú no podías, que te he animado desde mi sofá a que fueras esa Sara que sabía que aún existía en algún sitio, que he sentido tu dolor como mío y que me he enamorado contigo.

Ahora debo despedirme de ti, pero no te diré adiós, porque sé que una y otra vez volveré a ti, ya lo he hecho antes, porque al leerte siento y vibro y lloro y rio. 

Querida Sara hasta la próxima vez que te lea. 

Leyendo entre horas

miércoles, 9 de mayo de 2018

La magia de ser Sofía






Autor: Elisabet Benavent
Nº de páginas: 528 págs.
Editorial: SUMA
Lengua: Español    
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788491291107
Año edición: 2017
Precio: 16,90 euros
Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.

Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.

Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.

Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.

Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café...

...o tal vez por el destino.

Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.
Que alegría me da  poder pasarme por aquí un ratito, con lo abandonado que tengo este rinconcito desde que nació mi enano, pero qué queréis que os digo, si no tengo casi tiempo ni para ir al baño y los libros que me da tiempo a leer suelen ser del tipo “como sobrevivir a la maternidad sin morir en el intento”.

Fijaos si estoy mal, pero mal, mal, que a mi madre le he regalado por el día de la madre el mismo libro que le regale dos meses antes por su cumpleaños (¡¡bravo por esta buena hija!!!). ¡Apiadaros de mí, no duermo mucho!.

Estas navidades me trajeron un montón de libros que espero poder leer algún año de estos, pero aprovechando unas malas noches y mis ganas de volver a ser la que era devorando libros le dí una oportunidad a Sofía, a ver si me prestaba un poquito de su magia.

Yo me enamore de cómo escribe Elisabet Benavent con Gabriel y nuestro idilio duró hasta Martina, que supuso un punto de inflexión en nuestra relación. Después de Martina, de la que solo conocí en su primer libro, necesite un descanso, para volver a retomar el redil con Sofía.

Antes de continuar con mi reseña os diré que desde que soy madre no soy la misma lectora de antes y que a Sofía le he prometido que volveré con ella de nuevo, porque siento que no le he hecho justicia.

Sofía me ha parecido un personaje creíble, de carne y hueso. Yo he sido Sofía en algún momento de mi vida, he entendido sus dudas, sus inseguridades, su forma de ver la vida. He sentido ese “no sé qué” que rodea su vida, que no está vacía, pero que siente que falta alguna pieza, que no es completa. Me gusta su visión de las cosas, su manera de reír y de discutir. En definitiva #TodassomosunpocoSofía.

Los amigos de Sofía son un poco como los amigos que suele crear Elisabet, irreverentes, imperfectos, mal hablados, a veces un poco egoístas, divertidos.

Y nuestro personaje masculino Héctor, está también en la línea de los personajes masculinos que nos suele traer Elisabet, solo que en esta ocasión creo que me ha costado un poco más empatizar con él, quizás porque en esta ocasión la "maleta" que lleva con él es un poco más complicada de entender, sobretodo sus decisiones, que sí, que pueden ser comprensible, pero se hace difícil el ejercicio de comprensión.

En fin, los personajes, de nuevo en la línea de la escritora, son creíbles, son solventes y reales, pero en esta ocasión me ha costado muchísimo meterme en el ritmo de la lectura, se me ha hecho en ocasiones lenta, no sé si se debe a mi situación actual o que efectivamente el desarrollo de esta relación tiene un ritmo más pausado de lo normal (tendré que releerlo en un futuro), pero se me ha hecho tan lento que por ahora no tengo muchas ganas de leer el segundo, la verdad, y eso que ahí debe estar todo el salseo.

En resumen, creo que es un libro de los que nos tiene acostumbradas Elisabet, con buenos personajes de esos que es fácil ponerse en su piel, pero que a mí, con toda la pena de mi corazón se me ha hecho más lento de lo normal. Aun así, me ha parecido un buen libro a recomendar, es más, mi mejor amiga Marta se lo ha leído y le ha encantado (y no me dijo nada de que se le hiciera lento, así que ahí lo dejo….).

Si lo habéis leído, contadme vuestras opiniones, que estoy deseando saber si soy yo el problema.

miércoles, 3 de enero de 2018

¡Feliz 2018!



Muy buenas, people!

¿Cómo estáis? ¿Qué tal despedisteis el año? ¿Resaca? Yo no salí, así que al día siguiente estaba como una rosa, bueno, a las 8 de la mañana me tenía mi niño en pie, pero por lo demás, estupenda.

Yo no soy de ponerme muchos propósitos cuando empiezo un año, porque me da la sensación de que me encorchetan, no dejan nada a la espontaneidad que tiene la vida y, principalmente, porque luego me jode no haber cumplido ninguno o casi ninguno, pero bueno, alguno siempre me pongo, y este año tocan estos:

1.- Sacar más tiempo para leer y no solo dedicarme a pasear el libro por todo Madrid, que sí, que la portada es monísima de la muerte y me queda muy bien, pero los libros no soy un complemento, por mucho que últimamente me lo parezca.

2.- Si doy con un libro que promueve comportamientos machistas lo pienso denunciar públicamente, me da igual que este muy bien escrito o que a la escritora la pueda molestar. No daré un crítica positiva de ahora en adelante a ningún libro que siga perpetuando los estereotipos machistas que tanto daño hacen a nuestra sociedad. ¡¡Los chicos malos no son sexys solo son unos gilipollas acomplejados!!.

3.- Publicar más en el Blog, porque lo echo de menos muchísimo. Echo de menos escribir por aquí y leeros.
¿Los cumpliré?

En fin, más o menos estos son mis propósitos que espero cumplir sí o sí, pero contadme ¿vosotros tenéis propósitos para este año nuevo?¡¡Soy toda oídos ojos!!
¡Brindo por que 2018 sea la caña de bueno!

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